Andiamo in Uruguay Giovani

(Vamos a Uruguay Jóvenes)

 

Casa Betania

La historia de Casa Betania es la historia de una estructura diocesana llamada Villa Betania y así conocida en Melo. Y' ante todo la vida de Caterina Mancini, Marina de Nocera Terinese - CZ -) y Rosa Montano, Nicastro-Lamezia Terme - CZ -) y de todos aquéllos que de allí han pasados, pero es la vida del AUG, (Vamos a Uruguay Jóvenes), todo, de cuando ha nacido, de cuando ha sido pensada, soñada, y por lo tanto vivida.

El 16 de abril  2000, año del gran jubileo, inició el sueño: se abrió la misión permanente del AUG, Casa Betania de Melo, con la salida de Rosa y Caterina. EL AUG ya tiene en la sigla la palabra Ir. De cuando ha nacido, la idea fue Ir a Abrir una misión en Uruguay. La elección de este País no es casual: allí están presentes con varis casas las hermanas MFVI, Misioneras Franciscanas del Verbo Encarnado, que obran también en la parroquia de la Piedad Lamezia Terme-Nicastro, dónde Padre Mimmo en aquellos años fue cura. Habiendo escuchado de las hermanas los cuentos, las descripciones,le necesidades, ha sido espontáneo elegir el Uruguay y decir Vamos a Uruguay Jóvenes. Antes del paso del 16 de abril, salida de Rosa y Cate, han sido necesarios dos años de preparación del terreno, de calefacción de los motores. Ante todo fue necesario encontrar una diócesis disponible y una estructura apta donde se pudiera encaminar una comunidad misionera. Para encontrar el sitio, en el julio 1997 Padre Mimmo fue a dar una veloz vuelta de conocimiento visitando las casas donde están presentes los MFVI. Es en el febrero de 1998 volvió con siete chicos y adultos; acompañado siempre por Madre Maryana, entonces superiora provincial de las hrmanas MFVI, rehizo la vuelta de las casas para hacer conocer a los chicos las varias posibilidades de trabajo. 

Padre Mimmo recibió del Padre a Hugo de la Operación Mato Grosso el nombre y la dirección de un sacerdote italiano, Don Giancarlo Scalvini, cura de la Catedral de Melo. A 35 Km de allí hay el pueblo de Fraile Muerto donde las hrmanas tienen una casa: el paso ha sido breve: el sacerdote les enseñó, en el barrio El Fogon, a la periferia de Melo Villa Betania, dónde él desarrolló un intenso trabajo de oratorio; la estructura, de propiedad de la diócesis, fue ruinosa, pero reestructurada habría sido apta por vivienda de la comunidad y para desarrollarvos actividades pastorales tan necesarias en aquella zona muy necesitada. 

Los Magníficos 8 evaluaron cuidadosamente, entre los varios lugares visitados, las posibilidades de inserción, sobre todo para los jóvenes, y la elección cayó sobre Villa Betania. Definido el sitio fueron necesarias las personas: no es fácil decidir partir como permanentes, con la perspectiva de dar toda la vida. A este se ha llegado  por grados: en el agosto 1998 Padre Mimmo, Rosa y un chico de 19 años del grupo AUG de Nicastro, Giuseppe Falvo, ha partido por Melo porque Giuseppe deseó hacer una experiencia missionaria.Fueron a lo de Don Giancarlo y empezaron a ayudarle en parrocchia.El Obispo Mons. Nicolás Cotugno, prguntò si fueran a Manzano para ayudar a Don Giancarlo o para hacer un servicio a la Diócesis; habiendo contestado ellos que la idea fue de hacer un servicio a la Diócesis alargada en el tiempo, él decididó provisionalmente mandarlos en la parroquia San José Obrero, a la periferia Norte de Melo, dónde fue y es cura un sacerdote italiano de la Diócesis de Brescia, Padre Santo Baccherassi. La perspectiva quedó en todo caso Villa Betania, del otro lado de la ciudad. Rosa y Giuseppe hicieron sobre todo una experiencia útil para darse de cerca cuenta de la realidad uruguaya, de Melo, completamente diferente de cada otro País de la América latina, con una mentalidad europea y una pobreza latinoamericana. Enseguida se dieron cuenta que es un País dónde es necesaria la Nueva Evangelización, mucho más difícil de la Evangelización Ad Gentes, en cuánto se trata de un pueblo que gradualmente ha abandonado en el tiempo, a causa de situaciones políticas y sociales, la unión con la Iglesia. Y' es el fondo la misma situación en que en estos últimos años empieza a encontrarse nuestra Italia y la Europa toda; en esta situación se hizo oír el grito de Giovanni Paolo II sobre la necesidad de una Nueva Evangelización. Quien va en Uruguay se da enseguida cuenta de las dificultades de obrar en situación de Nueva Evangelización. Este nos ha hecho principalmente ser coscentes de los problemas religiosos que vivimos en Italia y disponibles a obrar también aquí en vista de no llegar al situación del Uruguay. Aquí ser misioneros del Evangelio es no dar sólo que comer o cuidar a huerfanos dejados delante de la puerta. Los Uruguayos son muy decorosos y esconden muy bien la pobreza. Una cosa curiosa, por ejemplo, es que la fachada de las casas, todas bajssimas  y bajo el nivel de la calle, está bien pintada, por cuyo quien pasa tiene la sensación de una casita pequeña, modesta, pero decorosa. Si luego es un poco atento ve que a lado no hay ventanas, pero pinchas con cartón o nailon, que la cortina que se ve al sitio de la puerta no es por la sombra, es la puerta misma; qué el suelo es de tierra, o sea no hay, que las paredes son de bloques de cemento sin revoque ni otro, o de barro, que el techo es de chapa, a lo mejor pintada, pero siempre de chapa; qué en una casita de pocos metros cuadrados ocho o diez personas viven, que no hay camas ni habitaciones pero un entorno único con una cocinilla y alguna silla. Hay la luz, porque las ciudades son todas electrificadas, mientras en el campo es diferente. En el centro de la ciudad que a Meloo se puede circunscribir en cuatro cuadra por cuatro,( las calles son asfaltadas, con aceras y alcantarillados cubiertos, tiendas, servicios, ciber, ómnibus, bancos, correo, escuelas, todos bienes accesibles a poco, a una exigua minoría. La mayor parte de la población vive en los barrios de periferia", tomando mate ", haciendo changa al día o con ayudas del estado que es programado sobre el assistenzialismo, sin ninguna esperanza o fuerza de salir de esta situación. El horizonte de muchos acaba en el almacen del rincón para comprarse cigarrillos o mate. Los jóvenes esperan el sábado por la tarde para conseguir de la madre 30 pesos, (un euro), e ir al baile dónde se aturden con música y otro no sempre bueno y vuelven a casa a las seis por la mañana. Si no tienen los treinta pesos están en plaza hasta el alba. La vida nocturna es animada, en fin, mientras que de día se duerme. De todo esto y de otro se dieron cuenta Rosa y Giuseppe viviendo tres meses en la parroquia de San José y ayudando el cura en el trabajo con la gente, especialmente con los chicos. Un sacerdote, queriendo, puede no hacer  nada, en el sentido que los católicos praticantes son de veras pocos, y si está en la Iglesia esperando que la gente se confiese, lleve los hijos al catecismo o vaya a Misa, no muere de cansacio, quizás de aburrimiento. El Padre Santo sale de la Iglesia, y desarrolla una intensa obra de misión, un trabajo, incansable, a todos los niveles, de los niños a los jóvenes, a las familias, a los ancianos y a los enfermos, no descuidando a nadie. Y es la prueba que trabajando con fe y perseverancia, sin dejar, las parroquias se llenan y la mentalidad un poco puede cambiar. 

Ésto significa ser misioneros de la Nueva Evangelización. 

Por esto la experiencia de Rosa y Giuseppe ha sido muy útil: aprendieron el idioma (castillano) y ayudaron en el oratorio sea de la parroquia que en una capilla situada en el Barrio Ruiz, muy marginado. Estas sus actividades han contagiado a otros jóvenes y hoy, después de años de presencia, acompañamiento y trabajo, en el Barrio Ruiz hay jóvenes animadores del sitio que hacen catecismo y un poco de oratorio con los chicos. 

Regresados a Italia, Melo quedó en el corazón de Rosa y aunque al principio, apenas llegada, dijo que no queria volver jamás, (nunca decir nunca), en el 1999 volvió para acompañar otros dos chicos del AUG que quisieron hacer la experiencia misionera de los tres meses: Francesco Mercuri y Mariangela Pulice, del grupo AUG de Nicastro. Aquel año ellostres hicieron solos la primera experiencia de vida comunitaria: fueron a vivir en un salon de la capilla (Virgen Milagrosa) de la Parroquia de San José que siempre quedó su punto de referencia. Allí el AUG quedó de agosto a Novienbre con una vuelta de personas que se dieron el cambio: Aurora Montano, Maria Vaccaro, Caterina Mancini y el Padre Mimmo. La vida comunitaria no es fácil, pero es el puntal de las casas del AUG. Para abrir una misión son necesarias dos personas al menos, porque el sentido es también compartir la vida, las cosas que se hacen, tener una comparación. Mientras tanto, los tiempos estuvieron maduros, los motores se calentaron y Rosa, regresada de la Milagrosa, después de un largo trabajo  interior por fin dijo sí, y decidió hacer la permanente. Ya hubo quien se dijo disponible a Ir, Caterina Mancini, pero sola no podía. 

Así el AUG definió el acuerdo con la Diócesis de Melo que mientras tanto quedó sin Obispo porque Mons. Cotugno fue nombrado Arzobispo de Montevideo; el administrador Apostólico, Mons. Cáceres y el Vicario General, P. Freddy Martinez, se empeñó a hacer disponible la estructura diocesana de Villa Betania por el AUG; el AUG se empeñaron a reestructurar y devolver habitables los locales que se fueron cada vez más deteriorando sobre todo de cuando Don Giancarlo volvió a Italia. 

En el mismo tiempo, el 11 noviembre del 1999, es firmado un conveñio entre el AUG y la Diócesis de Melo para definir los correspondientes empeños. 

Y por fin, después de haber recibido el mandato misionero el 8 de abril de 2000 por mano de Mons. Vincenzo Rimedio, entonces Obispo de Lamezia Terme, el 16 de abril domingo de Ramos, Caterina y Rosa partieron para el Uruguay. 

No sabina mucho sobre qué habrían tenido que hacer, como moverse, como habrían sido recibidas, quiénes habrían encontrado, (mientras tanto el 18 de marzo en Melo Mons. Luis del Castillo tomó posesión de la Diócesis y Padre Mimmo en aquella ocasión lo conoció y anunció la llegada de las dos misioneras), como hacer con el idioma que conocian poco, como se habrían encontrado a vivir solas las dos etcétera Supieron pero que quisieron Andar, que quisieron Abrir, que quisieron Amar, que habrían afrontado problemas y dificultad con ánimo, serenidad, Fe, Esperanza y un profundo deseo de Caridad. Tuvieron todo el AUG como respaldo, un fermento de chicos, de grupos, de adultos, de entusiasmo que habría llevado varias miembro a ya hacer la experiencia de los tres meses en aquel mismo verano. A Montevideo han sido recibidas, con el calor y el cariño de siempre, de las hermanas MFVI, que han sido y todavía son hoy , el apoyo moral y material y no acaban de animar la obra del AUG. 

A Melo la primera etapa casi obligatoria ha sido San José, dónde Rosa y Caterina han quedado hasta el 24 de junio, día en que se han trasladado a Villa Betania. Este tiempo ha sido necesario para hacer areglar un ala del complejo, un salon grande con una pequeña cocina y los baños. Vivieron allí por un año entero. Al principio no ha sido fácil, porque no toda la gente del sitio ha aceptado de buen grado que Villa Betania fuera habitada por dos chicas italianas que se definieron misioneras. Entre la gente serpeó desconfianza que en algunos casos se ha convertido en hostilidad. Ellas han empezado a ir por el barrio para hacerse ver y para invitar los niños a jugar a la Villa. Algunos joven que ya iban a la capilla, (Armando Sosa), se ha acercado y las tiene muy ayudó mucho a conocer e introducirse en el entorno. El primer año ha sido de trabajo preparatorio, para informarse de las necesidades y las intervenciones que hacer. En el julio de 2000 han ido a hacer la experiencia de los tres meses Rosy Guzzi del grupo de Nicastro y Massimo Rolesu del grupo de Monastir, CA. En esta ocasión ha sido bonita la visita de Madre Margherita que fue provincial de las MFVI de Italia en el período organizativo del AUG.  

Mientras tanto Rosa y Caterina proveyeron a hacer reestructurar la casa que luego habrían destinado a vivienda de la comunidad. Mons. Luis, nuevo Obispo de Melo, acogió de buen grado la presencia del AUG en Villa Betania y confió a la comunidad de los misioneros todo el trabajo pastoral con la gente del barrio. Una visita suya en Italia a los grupos del AUG y a los grupos Mamá Margherita reforzó en él la convicción que fue posible una buena colaboración con el AUG. 

Con el pasar del tiempo y viviendo en el lugar se dieron cuenta del hambre que los chicos tuvieron, y tienen, porque yendo a menudo a jugar al oratorio pedina algo que comer. Ha nacido así la idea del merendero y ayudados de entonces por el cura, Padre Claudio, el 15 de agosto de 2001 (Asunción de la Virgen Maria), se ha inagurado el Merendero Pan Amor y Alegria en los locales antes destinados a vivienda. El merendero ahora ha cumplido 5 años y acoge niños y chicos de los dos a los 16 años. Quiere ser un sitio dónde no solo se da la merienda, para satisfacer la exigencia primaria “tuve hambre me habéis dado que comer”, pero también un lugar educativo: los chicos van a jugar antes y después de la merienda, siempre acompañados por un animador, aprenden a respetar las reglas más elementales de convivencia e higiene, aprenden a rezar. Con el pasar del tiempo, se anotan al catecismo, participan en el S. Rosario y a la Santa Misa, reciben los Sacramentos. No es para nada fácil, ni scontado que los niños vayan al catecismo, por la indiferencia religiosa que reina en toda la sociedad. Las familias, a menudo parejas de hecho qué se forman y se desarman con extrema facilidad, no se preocupan mucho de la educación de los mismos hijos ni civil ni religioso. Así los niños crecen por las calles, casi abandonados a ellos mismos. Por esto, tenerlos al catecismo es una conquista. Otra conquista ha sido el acceso en las escuelas públicas, que son rigurosamente laicas en Uruguay, es decir no admiten la enseñanza de ninguna religión ni la entrada de monjas, curas, pastores etc.. Pero Nuestro Dios es más potente que las autoridades políticas y ha encontrado un modo muy original para abrir las puertas de las escuelas al AUG.. Los niños, sea del Ruiz que de Betania, les hablaron a las maestras de las misioneras italianas que los hicieron jugar; las maestras, despiertan la curiosidad, las han invitado en la escuela para conocerle y hacer contarles a los alumnos de Italia. Sobre insistencia de los niños mismos ha surgido la idea de animar una vez a semana los recreos. Son 6 años que los misioneros de Betania desarrollan este trabajo de hormigas yendo a la escuela del Ruiz y el Fogòn. De este modo tienen la posibilidad de encontrar muchos niños y los resultados son sobre todo visibles en las presencias en las capillas. 

 El trabajo con los jóvenes y la presencia constante de una comunidad de misioneros después de un pò de tiempo ha hecho brotar en el corazón de algunos chicos de Melo el deseo y la gana de "ser misioneros", de ayudar quien está más necesitado que ellos. Y el 10 de agosto de 2003 nació el grupo AUG de Melo: algunos chicos de los 14 a los 16 años decidieron formar un grupo AUG a todos los efectos, que habría apoyado también la misión de Ivo, en Bolivia. Ya dos chicos del grupo de Melo han hecho la experiencia de los tres meses en misión, yendo a Bolivia: Germán, (dicho Pipo), Sosa y Karina Almeyda son los primeros dos, otros vendrán.  

El Merendero, los recreos y el nacimiento del AUG uruguaya ha sido solo los primeros pasos, las primeras intervenciones a favor de la población local. El segundo, más laborioso, ha sido el apertura del Internado-Taller "Giovanni Talarico" el 4 de marzo de 2004, con el objetivo de dar una educación integral a los jóvenes, enseñar una profesión y ayudarlos en el estudio. La idea remontó al 2001, aunque luego los modos y las formas se han concretado después tres años, también con la ayuda del Obispo de Melo siempre muy atento y presente en la vida de la comunidad AUG. 

En el febrero de 2001 fue a Melo con Padre Mimmo el Sr Giovanni Talarico, experto en técnica quesera. Allí se dió de cerca cuenta de la buena calidad de la leche uruguaya porque las vacas viven al estado semibrado. Probó a hacer una elaboración de queso y exclamó: Leche buena, queso bueno "; y lanzó la idea de enseñarles a los chicos del sitio cómo utilizar este gran recurso haciendo el queso. Él mismo queria ir para enseñar, pero Dios lo ha llamado a sí en el octubre de aquel mismo año. La idea lanzada por él pero batió en los cerebros del AUG, se tuvo que encontrar un modo para instalar una escuela de elaboración de la leche. El Obispo, puesto que la intención fue abrir un colegio en régimen de internado, sugirió de dar una posibilidad, una esperanza a los chicos del campo que son perjudicados por cuánto concierne las posibilidades de estudiar y ciertamente más idóneos a desarrollar un trabajo con la leche. Así se definió el proyecto: acoger a chicos del campo después del cumplimiento de la escuela elemental, para hacerlos estudiar al bachillerato, (instrucción secondaria), y enseñar una profesión. Era el 4 de marzo de 2004: a la presencia del Obispo de Melo, del Padre Mimmo, del Profesor Reynaldo Martinez de la escuela de Lecheria de Nueva Elvezia, de la comunidad AUG de Villa Betania, (Caterina, Rosa, Massimo,Nathalie, Maria, Paola), de amigos: (Álvaro, Silvia, Miguel, Olga), de la familia de Giovanni Talarico a quien el AUG ha decidido titular el taller-internado, de la gente del barrio, de los periodistas de papel impreso, radio y televisión, (por cuánto una pequeña cosa nuestro taller-internado, apareció una gran cosa donde no hubo totalmente nada de gratuito por los más pobres), se inauguró el internado taller Giovanni Talarico. 

El responsable del taller fue Massimo Rolesu que en Italia aprendió justo por este motivo a hacer los quesos; después de haber hecho los tres meses, eligió de servir los pobres y el AUG haciendo los dos años. La misma elección hizo Nathalie Iofrida de Zangarona, también ella después de haber hecho los tres meses en Uruguay. 

En el agosto de 2004 fue de Ussana (CA) Antonio Zucca para hacer los tres meses.  

Todos los años Villa Betania como misión extranjera, han tenido tres meses de los grupos italianos: además de aquellos ya nombrados, Paola De Angelis, (Nicastro) y Laura Ugas (Monastir) en el 2001; Giuseppe Colistra con la mujer Francesca Filippa (Zangarona) los primeros meses del 2002 y enseguida después de Aurora Montano; Luca Murenu (Ussana) en el verano del mismo año. El 2003 ha sido el año de los adultos: en abril Anita Iofrida, mamá de Nathalie, en mayo la tía de Rosa, Caterina Trípodi, en noviembre Mimmo y Linuccia Montano, papá y mamá de Rosa, y en el 2004 los padres de Massimo, Pasqualino y Luisa, la familia Pasquale y Ritanna Camarda de Apulia y Vittorio Colistra. 

Muchas personas han construido y todavía construyen la historia de Betania y el AUG, muchos ladrillos, piedras vivas que han escrito una página de la historia. Algunos han dejado el camino, otros continúan; y quién está continuando junto a quién se sumará en futuro                                

Construye el Futuro.