Andiamo in Uruguay Giovani

(Vamos a Uruguay Jóvenes)

 

 Casa Tabor

... un pò de historia

Casa Tabor ha sido, en orden de tiempo, la tercera casa misionera que el AUG ha abierto, después de Emmaus y Betania. No nos hemos parado al Uruguay, a Melo porque estamos convencidos que tenemos que siempre ir adelante, hacer  más, abrirnos a las necesidades y a las solicitudes de ayuda que llegan de varios lugares. Bolivia es el otro país de la  América del Sur de lengua española dónde están presentes las hermanas MFVE, (Misioneras Franciscanas del Verbo Encarnado), que nos hicieron ya de puente por el Uruguay. Además hemos descubierto que la raza indígena que antes pobló el Uruguay , ahora completamente esterminada en este País, está presente en el Sur de Bolivia: son los “Indios Guaraní." 

El Obispo de Mel expresó el deseo de crear en su Diócesis un movimiento de jóvenes misioneros, estimulándolos a salir de ellos mismos, a abrirse a quien está más necesitado que ellos, a sentirse capaces de Andar, Abrir, Amar y no sólo a estar sentados esperando ayudas de otros. Además, incluso siendo la Diócesis de Melo carente de sacerdotes, el Obispo ya mandó uno de ello  en Bolivia, Padre Nacho, considerando la Misión prioritaria en el expresar el ser cristiano a ejemplo de Jesús. 

Tan animados y casi empujados por este deseo-solicitud, (como se pudo decir que no a un Obispo que nos enseñó en los hechos el camino misionero?), en  agosto 2002 Padre Mimmo con Caterina y Rosa partieron por una exploración. La zona localizada fue el Vicariato Apostólico de Camiri, vasto, grandes como dos tercios de Italia, dónde están presentes las hermanas MFVI a Villamontes que los hospedaron. El Obispo del sitio, Mons. Leonardo Bernacchi, fue muy acogedor, y enseguida indicó dos o tres sitios a elección donde la necesidad fue prioritaria para los objetivos pastorales del Vicariato. La elección cayó sobre la Parroquia de San Buenaventura de Ivo, en una zona semi- desértica, en la región del Chaco boliviano habitada por Indios Guaraní. Los motivos que llevaron a los tres a elegir este lugar son varios: sobre todo llamò la atenciòn la extrema pobreza, la vastedad del territorio de la parroquia, que comprende otras siete comunidades, lejanas también varios Km y no todo alcanzables con vehículo: para llegar a Ipati (doce Km de Ivo), es necesaria una hora de camioneta a causa del terreno arenoso; cuando llueve es necesaria la ayuda de Dios y la buena voluntad de los hombres. El cura, solo, tiene que  atender otras seis parroquias, lejanas una de la otra y todas con varias comunidades dispersas. Logra celebrar la S. Misa dominical en las parroquias, naturalmente no todos los domingos, aunque de cuando nosotros estamos en Ivo siempre ha tratado de no hacer faltar al menos la S. Misa dominical, mientras en las comunidades se organiza como puede. 

Ivo es una aldea pequeñísima según los parámetros italianos, 40 familias con muchos niños, pero con muchas casas aisladas. Para llegar a Ivo con un vehículo se deja la calle principal asfaltada. Hace un año atràs la ruta que une Santa Cruz a Camiri ha sido asfaltada y  se llega ahora a Camiri en  5 - 6 horas. Antes estos 300 Km se recorrian en 12 horas que en la estación de  lluvias se convirtian en 24 o 36 o, como una vez le ha ocurrido a Caterina, 48 horas. De esta única ruta asfaltada se ramifican muchos caminos de arena que alcanzan los pequeños pueblitos del Vicariato. A Ivo se llega después de 7 Km dejando la ruta principal, en una hora si todo queda bien. ¡Es como caminar  sobre la playa, pero con un polvo mucho más pesado que te cubre los vestidos y el cuerpo y cuando miras quién está contigo descubres que es marron, pero también tú estàs igual! En la estación de  lluvias la arena se convierte en pantano y no se pasa más, Ivo y muchas otras comunidades quedan aisladas. El problema más grave es la falta de agua; en Ivo hay un pequeño manantial con un pozo donde se va a sacar agua y a lavar ropa. Para nosotros es imbebible, tiene un sabor amargo, pero la gente la bebe tranquilamente. Nadie tiene el agua en casa, uno de los trabajos de los niños es ir a sacar con bidones y botellas de plástico recolectadas al pozo, y las mujeres a lavar. Obviamente la escasez y la suciedad del agua causan una infinidad de problemas: poca higiene y muchas enfermedades, en Italia curables tipo disentería e infecciones intestinales, pero que allí causan una alta mortalidad sobre todo infantil. La vida de la gente es dura: no hay luz eléctrica, no hay gas, se cocina a leña, se come sobre todo maíz y arroz. Muchas veces no hay tampoco abundancia de maíz que es el alimento base y es la única cosa que producen en su campito a causa, como se dijo, de la escasez de agua. A pesar de esta gran pobreza material, que es visible y no  escondida como en Uruguay, hay una gran riqueza espiritual: la fe en Dios, la sed y el hambre de Dios. La fe debe ser en todo caso alimentada, siempre es necesaria una presencia, de otro modo de a poquito se pierde. El mundo moderno logra también llegar con sus espejismos adonde no llega la luz eléctrica y el agua, y atrae la gente a sì.En Ivo estaba sucediendo justo ésto: la Iglesia Católica estaba perdiendo terreno porque el cura no podìa hacer de más que ir por la S. Misa  y escapar enseguida después; no habìa nadie que organizara el catecismo, que se quedara con la gente, que visitara las familias, que  fuera en las comunidades lejanas y vecinas. También por esto Mons. Leonardo indicó, entre los demás lugares, Ivo, y estuvo bien contento de saber que los voluntarios del AUG se habrían empeñado por esta parroquia. No fue posible abrir enseguida establemente la misión porque fue necesario que alguien de Italia diera su disponibilidad. Se procediò por pasos, como en Uruguay. Después del viaje de exploración, en los encuentros del AUG se habló de Bolivia, de las necesidades, de las solicitudes y se decidiò que se habría abierto la misión permanente en cuanto fuera posible. Maria Vaccaro (Martirano Lombardo) ya permanente en Casa Emmaus, diò su disponibilidad y  partió después de varios momentos de presencia en Ivo. 

En  noviembre del la 2002 Maria partió por el Uruguay y junto a Caterina  fue a Ivo quedandose allà màs o meno un mes. Caterina  regresa a Melo y  Maria para conocer mejor el entorno boliviano se queda en el Vicariato cerca del orfanato administrado por las hermanas Franciscanas del Niño a Jesús a Camiri. 

Regresada a Italia empezó a prepararse para la salida permanente. 

El Obispo de Camiri Mons. Leonardo a esta altura estaba ansioso que el AUG pusiera cimiento en Ivo, pero antes del 2004 no se ha podido contentarlo. En el febrero de aquel año de Melo Caterina y Paola fueron por 15 días. En aquel mismo mes en Italia Maria recibió el mandato misionero y el 7 de marzo de 2004 el AUG abrió  su tercera misión permanente: Casa Tabor de Ivo. 

Maria llegó acompañada por Caterina y Padre Mimmo, que pero hicieron vuelta después de pocos días en Uruguay. Desafortunadamente Maria estuvo sola, pero de Melo se trató de asegurar cierta presencia, si no continúa, al menos por buena parte del año. 

El Obispo de Camiri confió al AUG toda la parroquia, comprendidas las comunidades aisladas. Maria tuvo que organizar el catecismo, acercar a los chicos, formar a los catequistas, visitar las familias etcétera: le quedaba solo agarrarse de la cabeza. Pero Maria no se ha desanimado, más bien se ha metido enseguida a la obra, sin perder tiempo. Ya en  abril de 2004 desde Melo llegó en su ayuda Nathalie. Además del catecismo se ha empezado a programar un poco de oratorio, primero en parroquia, en fin de a poco en las varias comunidades, para acercar a los chicos. En Ivo el hambre se hace sentir y enseguida se ha advertido la necesidad de dar que comer. No ha sido posible abrir enseguida un merendero  o dar cada vez la merienda, por las posibilidades económicas escasas, pero se ha tratado de hacerlo cada vez que ha habido la posibilidad. 

La gente de Ivo se ha demostrado muy acogedora respecto a los misioneros AUG y  enseguida ha llamado a Maria "hermana" y de este modo llaman a todos los misioneros AUG. Y es la señal de un respeto hacia quien vive en parroquia y está al servicio de la gente. Maria también ha tratado de apoyar la enfermería de la aldea, sobre todo con donaciones de medicinas; y a menudo, puesto que en parroquia hay la camioneta, en caso de necesidad este se transforma en ambulancia: el hospital más cercano es a 80 Km. 

Ha sido suficiente poco tiempo de cuando se ha abierto Casa Tabor, y la parroquia ha empezado a llenarse de gente, de los niños a los adultos. Y es cierto que, a diferencia del Uruguay, la unión con la Iglesia y las manifestaciones de Fe son muy fuertes en Bolivia, pero todo debe ser cultivado de otro modo desvanece. También el cura ha empezado a ir más a menudo ir sea a Ivo sea en las comunidades lejanas, Guari, Kuruyuki, Ipati, por la S. Misa y la administración de los sacramentos. Con el oratorio constante la gente frecuenta  más la S. Misa y cuando el cura no puede estar presente porque tiene que servir innumerables comunidades, en las capillas se reza el S. Rosario  y se hace la Liturgia de la Palabra. 

En el agosto de 2005 hubo la primera experiencia de tres meses de un chico uruguayo, integrante del grupo AUG de Melo: Germán (Pipo) Sosa que estuvo en Ivo de agosto a octubre. Mientras tanto también el AUG italiana se movió, los grupos sintieron  más el peso, la necesidad de sustentar Bolivia, de mantener el empeño con los pobres a que prometieron ayuda. Así en el enero de 2006 del grupo AUG de Monastir partió por dos años  Laura Ugas que ya hizo antes los tres meses en Uruguay : decidió dejar el trabajo y la familia para donar dos años al AUG y a Jesús en los pobres en Ivo. El grupo de Melo continuó sobre la huella abierta por Pipo: en  marzo de 2006 en efecto otra chica, Karina Almeida, partió por los tres meses a Ivo. Y la historia continua: al encuentro partiente 2006 el grupo de Melo ha presentado la partida de David Goncalvez y el grupo de Monastir aquella de Giancarlo Picciau; ambos han sido destinados por el Padre Mimmo en Bolivia. En el mismo encuentro el grupo de Monastir ha presentado la partida de Francesca Busu que ha sido destinada a Melo.

El trabajo que el AUG prefiere en su empeño misionero es el trabajo educativo y pastoral, pero en Ivo Mons. Leonardo Bernacchi nos ha pedido de preocuparnos de un hacieda de propiedad de la diócesis y que cae en el territorio parroquial de Ivo. A pesar de las dificultades a seguir este tipo de trabajo, para dar respuesta positiva a la solicitud de un ulterior servicio a la diócesis, el AUG decide contestar positivamente. Este trabajo ha solicitado un empeño económico extra para mejorar los terrenos de la hacienda y para mejorar la producción de leche y vacas de carne. Al estado actual este trabajo está en el principio, pero la esperanza es que un día pueda dar  trabajo a la gente del sitio, como ya ocurre, en pequeño, en este momento.