Andiamo in Uruguay Giovani

(Vamos a Uruguay a Jóvines)

 

 

Reúnes A.U.G. año 2007

ENCUENTRO EXTRAORDINARIO

AUG

URUGUAY – MELO

31/08/2007

 

Presentes: Padre Mimmo, Maria, Caterina, Milton, David, Aurora, Karina, Angel, Roberto, Rosa, Dario, Cristopher, Michael, Pipo, Massimo, Francesca, Giancarlo, Andrea, Matias, Laura, Rosy, Nathalie

 

Rezamos juntos  laudes, y luego cantamos “preghiera di San Damiano”

 

P. Mimmo: ¡El encuentro es siempre un trabajo “de cola”!

En el sentido que debemos  estar sentados. Y de oido, de cerebro (para entender).

Pero el trabajo màs grande (y que no se ve) es el del corazòn.

Fuè suficiente llamarlo extraordinario para que todos se pusieran en alarma. Y de esto me dì cuenta solo despuès; yo lo nombrè asì solo porquè estamos acostumbrados a tener solo dos encuentros (de todos los grupos) en el año, y esto es el tercero. Y es extraordinario tambièn porquè es el primero que hacemos en el Uruguay.

Tengo que decir algunas cosas.

Estamos todos reunidos por los 10 años del AUG. Es como si fuera un encuentro de fundaciòn, o re-fundaciòn.

Y el comunicado va a ser el primero en castellano.

Alguien me dijo que es justo que tambièn el grupo de Melo escuche los gritos y los retos del padre Mimmo. No hay razòn de estar preocupados, 

simplemente tenemos que hacer un paso hacia adelante, o hacia atràs.

 

no

podemos quedarnos sentados,

sin mirar

al

futuro

Para vivir el hombre necesita pensar en el futuro, trabajar para construirlo.

Mi tia de 95 años, en lo poco que puede, organiza su futuro. Cuando tiene que hacer el pan, me avisa una semana antes, y empieza a prepararse su levadura, se organiza. Piensa en su futuro, en lo que tiene que hacer.

Cada hombre tiene que pensar en su futuro, para vivir.

El AUG

tambièn tiene

que pensar en su futuro,

si es que lo tiene.

De esto tenemos que estar preocupados: si hay un futuro. Si no hay, a nadie le

importa, y el asunto termina ahì.

Pero si hay un futuro, hay que pensarlo, planificarlo: caminar.

Quizàs nos espera un futuro triste, pero es futuro, y hay que caminar. O un futuro lindo, bueno, y esto nos trae vida.

 

 

Tengo tres ideas en la cabeza para explicar.

La ùltima se me ocurriò en esta ùltima semana.

El Evangelio de mañana (y del domingo) lo eligiò Dios, es una casualidad, y me sugeriò la idea.

 

EN LA ESPERANZA

SOMOS SALVADOS

 

Este es un encuentro

de ESPERANZA,

no de problemas.

 

Voy pensando en como naciò el AUG.

Siempre habìa leido esta frase,

pero no me llamaba la atenciòn,

no pensaba que era para nosotros.

Y en realidad lo es,

me parece verdadero en todo.

 

El AUG naciò de la esperanza

de algunos que querían hacer un camino dedicado al pròximo.

Yo trabajaba en la Operación Mato Grosso, y por eso me hice sacerdote.

Los de la O.M.G. un dado momento me pidieron de dejar. Algunos jovenes me pidieron de apartarme de la organizaciòn, decìan que yo no los dejaba libres, que impedìa el crecimiento del grupo con mi forma de ser y de actuar.

Yo me fuì entonces, pero algunos dijeron que si yo me iba, también ellos dejaban. Pensaban hacer otra cosa junto conmigo y me lo pedían con insistencia. Yo no quería, me daba miedo, meterme en una cosa nueva y en primera persona.

Eso significaba tener mucha responsabilidad.

Sobre todo Josè Falvo, insistìa mucho, no me dejaba en paz. Era el 1997, (èl despuès de unos años dejò.) En aquel tiempo estaban: Caterina, Aurora, Rosa, Josè.

Un poco de tiempo despuès Josè  convenciò a Maria, se acercaron tambien Francesca  y Nathalie, todavia muy joven.

Josè querìa hacer una experiencia de tres meses, pero no con la OMG, porquè no le gustaba su manera de actuar.

 

En este momento

la esperanza era:

hacer algo nuevo.

 

Yo empezè esta aventura solo para salvar algunas vocaciones, como José que no me dejaba en paz. Hasta comprè Casa Emaùs ¡sòlo porquè a Maria le gustaba la montaña! En una carta, a Josè le escribì: “dèjame en paz, no tengo la fuerza de hacer lo que me pides, si la tuviera, dirìa: Andiamo in Uruguay Giovanni!” Y también le escribí:”encontré el nombre, ¡ahora tenemos que conseguir los jovenes!

Esperanza: una cosa nueva, el deseo de una vida  que alguien quiere entregar para los demás.

Comienza un camino nuevo.

Yo hice este paso, me puse en el camino nuevo solo para salvar algunas vocaciones ( Rosa, Aurora, Nathalie, Caterina y principalmente José).

Camino nuevo pero antiguo: algunas cosas del viejo camino servían.

Lo primero fue: pensar en una misiòn.

Preguntè a Caterina: “si hacemos una cosa nueva, tù estas dispuesta a ir de misionera permanente?”

Ella contestò: “si”.

“Tambièn si tenès que ir sola?”

“mmm...si” (¡inconciente!)

Lo dijo sin pensar, pero dijo si, y yo me animè. Despuès en realidad no fue ella la primera, ni la segunda, porquè se enfermò, y tuvo que ir Rosa (a la cual al principio no le gustaba Uruguay). Fue para acompañar a José, y después a otros.

 

Para construir un futuro nuevo,

hay que intentar,

esperar,

hacer cosas nuevas,

tirarse a la aventura,

tener esperanza.

 

Y, ni siquiera yo, puedo creer en todas las cosas que hicimos, còmo pudimos hacerlo, de donde saliò el dinero (la Providencia...)

La Esperanza es importante,

 

en la Esperanza

somos salvados.

Pero tenemos que mirar hacia adelante, la vida del AUG no es lo que ya tenemos y hicimos,

 

es otra,

es lo que vendrà.

 

El peligro es sentarse, no andar.

 

Somos un grupo educativo misionero, que mira a los pobres, a los jovenes, y para hacer esto necesitamos de la presencia de Jesùs.

Pero subrayo:

Misionero

=

Andar, no quedarse.

La Esperanza

es

Andar

Para que el AUG pueda vivir, tiene que andar, si no se transformarà en otra cosa, y no serà màs misionera.

A veces caemos en la tentaciòn de decir que ya lo hicimos: ¡no! No nos podemos quedar.El  Obispo siempre defiende al A.U.G. , yo sé que hay cosas buenas, pero el mal es sentarnos, y así morimos. El hombre vive si camina hacia adelante. Hasta mi tìa camina con sus 95 años, molestando, pero camina, porquè si no, se muere. El AUG tiene que andar, y tiene que cambiar, cambiar, cambiar su forma de ser. Cambiar todas las veces que necesita para vivir.

Cuando estamos seguros de nuestras cosas, es entonces que tenemos que cambiar.

Y si no lo hacemos, las cosas no salen bien.

Sin tener miedo de lo que puedan decir los demàs, las criticas, las chusmas. Es normal que el cambio nos de miedo, pero es necesario. Si nos deja tranquilos, significa que no sirve. Si me da miedo, me harà  bien. Si cambio de silla a sillón estoy más tranquilo! En el cambio, yo tengo que sentir un poco de peligro, si cambio de verdad, tengo miedo, me cuesta, si mi vida sigue igual, no sirve. Ejemplo: Massimo tuvo que ir a Bolivia, aunque hubiera preferido volver a Uruguay. Si yo pidiera a Rosa de irse, lloraria cantidad. Ya pedì un cambio de lugar a Caterina, pero no sabemos cuando se va a concretizar: se abrirà una nueva misiòn. Està preocupada, y yo tambien, pero se que le harà bien.

Un cambio puede ser tambièn quedarse. Ejemplo: Aurora me pide siempre de irse a misionar, pero yo le digo de quedarse en Italia, su misión es allá.

El cambio tiene que costar, si no nos cuesta, significa solo buscar su propria comodidad.

 

Pausa...

 

Cantamos: El Amor, Dios Familia.

 

Segunda idea: esta saliò del Evangelio, me aclarò las ideas:

“Esfuerzense de entrar

por la puerta estrecha”.

La Esperanza no es una puerta ancha, sino estrecha.

Vivir la Esperanza es intentar pasar por una puerta angosta.

Ahí está la Vida, dice Jesús, por la puerta angosta.

Yo me preocupo por mi tamaño! Vivimos en un  mundo en el cual todos prefieren agrandar las puertas, para estar màs còmodos. En Italia los jovenes que van al liceo ahora tienen la posibilidad, aunque tengan notas muy bajas, de pasar al año sucesivo, con “deudas”. Asì que nadie estudia màs, porquè al año siguiente te dejan pasar igual porquè los profesores no tienen gana de molestarse por ti. Ahora se dieron cuenta que nadie estudiaba nada, y son más estrictos. En las familias, las parejas nuevas no quieren tener hijos, para no molestarse (dan trabajo, precisan atenciòn, te vinculan, no estas libre de hacer lo que quieras) y disfrutar la vida. Dejan de tener hijos para más adelante y si lo tienen antes lo abortan, lo matan como si fuera nada, un juguete.

Pero nosotros tenemos que pasar por el camino angosto, la puerta estrecha, aunque sea difícil.

También en el AUG hay este peligro: pidiendo plata a las organizaciones y dejando de trabajar. Pero nos volveriamos parecidos al Unicef.

¿Què es lo que me da miedo en el AUG?

El hecho que estamos tranquilos de lo que hacemos, y nos parece bastante. Y la misiòn se vuelve como un nido caliente, en donde nos sentimos bien, estamos comodos, y como polluelos esperamos la comida que llega solita. Nos sentimos seguros.

Villa Betania es muy distinta de hace 7 años atràs, ahora todo està organizado, conocemos personas, lugares. Antes vivíamos en el merendero, ahora tenemos una casa. Esto es justo, hay que ir adelante: la chacra, las vacas, se construye para ir adelante, para que los pobres, para que Melo pueda progresar. La idea de la comercializaciòn de los quesos, es para tener trabajo en el futuro.

El prof Martinez dijo que los internos ya podrian tener trabajo en Colonia en cuanto terminen el liceo. Yo le contestè que mi mayor deseo es que se queden aqui en Melo y hagan algo aqui, en su ciudad (por supuesto que si prefieren ir en Colonia, pueden hacerlo). Pero serìa lindo que ayudaran el desarrollo de esta zona, que den trabajo a la gente de aqui. Es mas dificil que ir a Colonia. Colonia es el camino màs facil, Melo es la puerta estrecha.

Nosotros tenemos que trabajar muchisimo para que la Providencia nos de lo que falta, porquè no trabajamos para nosotros, sino para los demàs.

El peligro del AUG

en este momento

es quejarse que somos pocos,

que falta gente,

queremos cuidar lo que ya tenemos, entonces pensamos

que no podemos ir a otro lado,

no podemos hacer màs de esto.

Si pensamos esto morimos todos,

tambièn Villa Betania.

Si no hay gente

que quiere atreverse

a vivir esta vida,

el AUG morirà.

Tenemos que estrechar

las puertas.

Si es que el AUG està viva, entonces las personas tienen que salir.

Ya lo dije en la reuniòn del primero de agosto en Italia a todos los grupos: no hay ningun problema en cerrar Villa Betania o otra misiòn, si no salen personas que quieran asumirse el cargo de la misiòn.

Porquè los misioneros tienen que IR, no hacerse su nido.

Si no, piensan trabajar para los demàs, en realidad acomodan mejor su nido.

Si no hay personas que quieran asumir responsabilidad, la misòn se cierra. No existen excusas, ni justificaciones para el “nido”.

El misionero que quiere quedarse porque si no se sierra, no sirve, se siente rico de lo que tiene, el A.U.G. muere así.

Podríamos seguir así con nuestros nidos otros 10 años, nos volviriamos una industria.

Pero lo que pasa es que el AUG no es una industria, es vida entregada, tambièn cuando los demàs nos escupen.

Hay gente que piensa que nosotros estamos acà de paseo, de vacaciones o quien sabe cuanto ganamos.

En Italia muchos piensan que lo que pedimos para la misiòn termina en nuestros bolsillos. Hay que tener la misión en sus manos para entender. En realidad desde el año pasado yo no doy ningùn dinero a la misiòn de Bolivia, porquè se mantienen con su trabajo.

Puerta estrecha: no tener seguridades.

Esta forma de pensar (que no podemos hacer màs de esto, porquè no tenemos plata o personas) es sentirse ricos, seguros.

La misión es andar en lugares desconocidos, sin conocer a nadie, comer lo que hay tambièn si no me gusta, agarrar talvez pulgas y piojos. Tengo que ir a misionar no para mi, sino para lo que es necesario.

Desde ahora, yo me siento autorizado a decir a todos ustedes que estàn acà hoy, y a  los que estàn en Italia: “necesito un tiempo de tu vida”.

A cualquiera puede tocarle esta pregunta, se nos pide un tiempo más. Esta es la puerta estrecha: no sos tù que eliges, es otro que elige por vos y te pide algo: necesitamos una ayuda.

(mira a Rosy y a David y pone ejemplos pràcticos).

Pueden ser cosas pequeñas las que se les piden, como presencias breves, pero siempre por necesidad de la misiòn. La puerta està estrecha para todos,  no solo para los que hicieron los tres meses y los dos años  o son permanentes, sino que todos los que estàn en el AUG puedes sentirse “apretados” y pueden contestar “si” o “no”.

No es un problema contestar que “no”, estamos libres de elegir otro camino, o quizàs uno dice No porque todavía no está pronto y no  se anima. Decir que no o que si es elegir. Decir que si no es un merito, forma parte de la elecciòn. La vida del AUG es para pocos, no para todos. Hay muchisimas organizaciones y asociaciones que hacen cosas buenas y lindas, no estamos solo nosotros, y cada uno es libre de elegir. Si uno transforma la misiòn en su nido, con sus seguridades, està equivocandose.

Tercera idea: es la hora de osar (atreverse).

Es muy dificil hacer esto, porquè el miedo es grande para todos.

Vamos a abrir una nueva misiòn, no sabemos donde todavia.

Tenemos algunas posibilidades, por esto voy a tener que viajar por el Uruguay, para averiguar cuales son las posibilidades.

Para abrir una nueva misiòn, tenemos que cerrar algo en Betania. El peligro que se hagan en Betania uno nido es muy fuerte, la necesidad de abrir una nueva misiòn es grande. No se sabe cuando y como.

Se va abriendo otro camino, el camino del “trabajo del corazòn”.

De esto ya habiamos hablado en un retiro espiritual en Uruguay. Ya se veìa que para ir adelalante es necesario trabajar, de tres formas:

-trabajo puro y sencillo:

Ejemplo: trabajo en mi oficina por las horas que me corresponden. Cuando el tiempo termina, me voy, aunque el trabajo no estè terminado.

Tambièn esta tipologia de trabajo es necesaria, por las cosas pràcticas que hay para hacer en nuestras misiones. Ejemplo en la finca de Ivo los obreros trabajan sus horas y son muy necesarios.

- Trabajo de corazòn:

es siempre un trabajo, con sueldo, pero se hace con el corazòn, poniendo en primer lugar las necesidades del lugar,  de los niños, de los jóvenes, de los pobres y pones más trabajo. Y este trabajo sale del corazòn, no porquè al final recibes un sueldo y te sientes obligado. Si te pagan por cinco y vos pones cinco más, esto es de tu corazón. El trabajo de corazòn no es la misma entrega que hay en la misiòn, pero es muy parecido. Uno puede  quedarse toda la vida en este trabajo. O con facilidad hacer el paso siguiente. El trabajo de corazòn lo puede hacer solo quien conoce la vida y el sentido del AUG, no cualquiera. Cualquiera puede hacer el trabajo, unos pocos el trabajo del corazòn. El que trabaja con el corazòn tiene que conocer bien nuestra vida, nuestra forma de actuar, y de hacer comunidad. Despuès de un tiempo, quizàs, un trabajador puede volverse en un trabajador de corazòn, entendiendo el espiritu. Tambièn aqui la puerta es estrecha. Dar la posibilidad a alguien del trabajo de corazòn, significa dejar los misioneros libres de ir a otro lado. El misionero deja lo que antes era su lugar y se marcha a otro lado. Dejar el lugar a otro es un esfuerzo que tenemos que hacer todos. No tenemos a nadie todavia, pero voy haciendo propuestas.

Quiero atreverme. Quiero pedir a todos los misioneros permanentes y no, que me sigan en esto. Esto es el futuro del AUG: abrirse a otra forma de misionar (no solo abrir una nueva mision), y  esto nos hace acercar más al lugar en donde vivimos. Trabajar juntos, abrir la misiòn a gente del lugar (uruguaya). Lo importante es andar.

 Peligro: puede empezar como trabajo de corazòn y volverse trabajos puro y sencillo. Si los misioneros pueden hacer su nido, también  puede pasar esto! Pero tenemos que correr el riesgo, tenemos que osar, yo tengo que atreverme, cada uno tiene que decir esto.

Es la forma nueva del AUG, que tiene que ser una cosa sola, será una cosa sola cuando habrá gente de Uruguay y de Bolivia que vayan a misionar. No solo para tres meses sino también para dos años o permanentes; hasta que no haya gente uruguaya que  se anime, el AUG será “italiana”. Hasta ahora los permanentes son todos italianos, antes o después habrán uruguayos o bolivianos viviendo en las misiones, no sabemos  cuanto tiempo llevará este proceso, necesita tiempo para crecer y elegir el camino. No importa cuanto tiempo, es un proceso. Por ejemplo a Caterina no le surgió de un día para el otro la idea de venirse acá a misionar: primero fue tres meses a Perú, fue dos años en Brasil y trabajó muchos años en su grupo en Italia.

Ya tenía experiencia, se encontró en este cambio y dio su disponibilidad. Al grupo de Melo: ustedes son del AUG pero hasta cuando no haya alguien que dé dos años, o toda  su vida, no sentirán la preocupación por entero.

Alguien que da su vida  está más preocupado por el futuro del AUG de uno que  hace los tres meses.

El que está preocupado se pregunta: “¿Cómo será el AUG dentro de 50 años?” 

Quien entregó su vida es lógico que “se cague” de miedo. ¿Será uno de ustedes que estan acá a entregar su vida? No se sabe, quizás será alguien que todavía no se integró al grupo, no importa.

Se abre otra cosa: estamos pensando (no lo pensé yo…) y no sé cuando llegará el momento, al AUG como asociación vinculada a la iglesia. Será una asociación privada de fieles laicos, reconocida por la iglesia. Necesitamos de estar más cerca de Jesús, sin Jesús el AUG a lo largo morirá.

Este primer  paso para acercarse a Jesús no lo pensé yo, y al principio ni quería. El Obispo de Melo, hace un año, en un momento en que el AUG estaba renga (se cerró Emmaus y todos pensaron que el AUG se iba a morir), me dijo: “si Ustedes quieren hacer una asociación privada de fieles, yo, como Obispo, la apoyo y me comprometo en aprobarla delante de la Iglesia y confirmar delante de todos que es una cosa buena.

Si lo dijo en un momento como aquel, significa que tenemos que hacerlo.

Lo que irá a salir de este paso, no lo sabemos.

El futuro del AUG es un futuro de miedo para todos, si alguien se quiere alejar de este futuro de miedo y trabajo (laboro) ¡que se vaya ya!    

Este camino  se hace conmigo y con los que quieren hacerlo, los otros que se vayan.

Si no, yo voy hacer otra cosa. El futuro del AUG es: más trabajo, más miedo.

Yo sigo adelante con los pocos que quieren seguir, si nadie quiere, buscaré a otros. Es la hora de atreverse (osar) . Y yo me atrevo.

Nathalie pregunta : Antes dijiste que querías cerrar algo en Betania… ¿Qué?

Padre Mimmo:

Yo no quiero cerrar nada de Casa Betania, en el sentido que quiero que Casa Betania sigua adelante y con más compromisos. La única cosa que quiero cerrar es la idea que los misioneros se queden acá por la vida entera. Estoy esperando   más misioneros  de Italia y de Uruguay  y gente que haga el trabajo de corazón.   El comunicado llegará a Italia: también allá tienen que enterarse de todo esto. Yo quiero que los misioneros que están ahora se vayan a otro lado, y que se acerquen y se animen otros (misioneros o trabajadores de corazón).

Esto tiene que realizarse ya, si no, vamos envejeciendo y no lo haremos nunca.

Fin… paz y alegria.